martes, 14 de julio de 2009

Seminario inicial

o
La edición


Porque lo que aprendemos depende tanto de los contenidos que son fijados como de la moldura en que se nos presentan, la edición es una labor decisiva para la formación de la autonomía intelectual de una comunidad, pues en ella se seleccionan y se cristalizan los argumentos con los que esa comunidad se informa y se narra el mundo para comprenderse a sí misma y al mundo que le rodea, decidiendo a su vez los formatos en los que ese material simbólico será retenido en el tiempo.

Así, mientras que lo editado es una forma simbólica de otorgar autoridad a ciertos contenidos y ciertas instituciones, el objetivo de todo editor es generar la sincronización necesaria entre la agencia autorial de unos argumentos y la práctica social de la lectura y la interpretación, esperando que ello produzca conocimientos y experiencias significativas para la vida cultural de la comunidad en cuestión.


Como práctica fincada sobre todo en los cánones de la cultura occidental, cuyo proyecto civilizatorio contempla a la lectura como el artificio superior de la formación de una intelligentsia organizada y de una facultad crítica –parámetro tenido por absoluto en la llamada sociedad ilustrada- la edición se erige indefectiblemente con el propósito de educar y crear estructuras, pero para ello se confronta siempre con su propia paradoja: la de que ella misma está moldeada por ideologías y convenciones históricamente formadas que la condicionan, y con las cuales encara necesariamente a su otro, es decir, a la cultura iletrada, al vulgo y al mundo de la oralidad, frente a los cuales no puede sino convivir, pues no son derrotables y ejercen también su propia fuerza.

Por qué la Intellectio
La formación de los modelos de construcción del discurso han sido estudiados desde la antiguedad a través de la retórica, por ello no es gratuito que la maestría haya tomado a esta teoría como un parámetro para constituirse.

La teoría retórica plantea cinco operaciones básicas: la inventio, la dispositio, la elocutio, la actio y la memoria, es decir, un discurso es propicio cuando encuentra los tópicos adecuados, cuando los ordena de un modo acorde a cómo deben ser inteligidos, cuando es capaz de expresar los argumentos con propiedad y elegancia, cuando sus hallazgos pueden llevarse a la realización práctica de forma convincente y cuando los archivos mentales de los que se parte alimentan la elocuencia del proceso.

No hay duda que estos principios han sido trasladados al campo de la edición cuando la elaboración del discurso escrito se volvió imperante en la cultura académica. De hecho, la edición sería la forma tecnológica de la retórica, su rostro contemporáneo, donde además las partes del proceso implican también una división del trabajo y el uso sofisticado de distintas herramientas en cada una de las fases que componen al discurso (la escritura, la corrección, la formación, el diseño, la impresión, la distribución y la puesta en sitio).



Pero la retórica hablaba ya desde la antiguedad de una sexta operación, llamada la intellectio, que es una operación que supervisa a todas las demás observando su conveniencia y su oportunidad, dada la situación en la que el discurso se desarrolla. Veámoslo en el siguiente esquema:

A la figura del editor le corresponde sobre todo la operación de la intellectio, esto es, la capacidad de mirar críticamente todas las partes que componen el proceso por su pertinencia y oportunidad. Por ello la intellectio es la operación con la que inicia el primer módulo de la maestría.


Signos
o
Al escribir y leer nosotros empleamos signos convencionales que, una vez que nos hemos habituado a ellos, son claros y legibles para nosotros. Su significado se establece colectivamente, si bien están abiertos a la interpretación. Pero siempre debemos recordar que ellos proceden de una convención, es decir, que su verdad es relativa sólo al marco de referencia del que forman parte. Observar otras convenciones nos sirve para tomar conciencia de esta relatividad. Los signos son herramientas sofisticadas cuyas raíces son históricas, a veces estas raíces son oscuras, se hunden en los debates, iluminaciones y prejuicios del pasado, pero no podemos prescindir de ellos, lo mejor es tomarlos como lo que son: dispositivos a los que hay que sacarles provecho, pero que no fueron diseñados por nosotros. También es posible plantearse nuevos diseños para los signos. Qué diríamos con ellos? o




Seminario eje del módulo

o

El primer seminario eje de la maestría deberá establecer el marco epistemológico en el que la maestría pretende sustentarse, haciendo inteligible el modelo de la retórica conforme al cual están organizados los módulos del programa de estudios.

La comprensión de la edición implicará el examen de los cánones de la retórica: la invención, la disposición, el estilo y la producción, así como su correspondencia con los objetivos retóricos de todo acto editorial: el rigor, la claridad, la pertinencia y la artisticidad.

Trabajar con la retórica implica sin embargo un giro epistemológico respecto a los paradigmas de las especializaciones, sobre todo porque implica concebir esas partes no como el resultado de una sumatoria, sino que concibe a esas partes como interconectadas políticamente (la movilización en cualquiera de ellas implica movilización de las otras). El juego implica saber y comprender qué es lo que está en juego, para que las apuestas puedan ser propicias.
o


Así mismo, la retórica conlleva el abandono de una concepción mecánica de la comunicación, que supone la existencia de un emisor, un receptor y un mensaje, y habla más bien de un agente, una agencia, un acto, una situación y una intención, vectores que son más bien históricos y dinámicos que hacen posible resolver lo indeterminado, hallar soluciones para cuestiones que no tienen una sola posibilidad, darle forma a aquello sobre lo que existe más de una forma de pensar. Es una teoría esencialmente antidogmática.

En este sentido podemos suscribir la definición que de ella da Donald Bryan: “La Retórica es el método, el órganon de los principios para decidir mejor las cuestiones que son indecidibles, para arribar a soluciones ante los problemas que son irresolubles, para instituir un método en esas fases vitales de la actividad humana donde no existe un método inherente a la materia de la que se ocupa una decisión”.

O bien podemos dar pauta de ella en lo que Richard McKeon llama la nueva retórica: “El nuevo arte de la Retórica es un arte del descubrimiento. No es un método heurístico o una interpretación radical de las cosas, sino un arte de los tópicos o de la selección de los elementos que hacen posible el reconocimiento de nuevos hechos y que abre la percepción hacia estructuras y secuencias de las que no se tenía noticia”

De este modo, la edición se verá inmediatamente como un proceso que acude a diversos tópicos o “lugares de pensamiento”, a convenciones e ideologías históricas, pero que busca la credibilidad, la movilización de la opinión, por lo que de inmediato será vislumbrada como una agencia política (que juega en la composición de los diferentes campos del conocimiento y de la información).
o


Tratando así más con lo posible que con lo necesario, la edición será vista como un proceso retórico, pauta que es indispensable para el ejercicio de lo que hemos llamado Intellectio. El editor, entonces, se afirmará como un sujeto capaz de comprender distintos escenarios, tratar con diversas racionalidades, valorar las distintas argumentaciones, y, sobre todo, será capaz de dar soluciones a las cuestiones caracterizadas por la divergencia y el caos.

El objetivo anterior nos lleva entonces a plantear una secuencia del seminario donde logremos: a) disponer de una óptica para analizar críticamente el estatus de los discursos socialmente producidos, B) una óptica para comprender los campos o "zonas de creencias" para los que se edita, c) una óptica para reconocer las convenciones previas al acto de la escritura y de lectura que son indispensables para el contrato tácito que se establece entre el autor y el lector, d) una óptica para observar las reglas de la disposición y la elocución editorial, e) un punto de partida para entender los procesos de gestión y administración editorial como agencias políticas y f) un criterio para mirar críticamente la actio, es decir, la puesta en escena de los materiales en el espacio público.

El programa del seminario tendrá así los siguientes temas a estudiar:

1. Conocimiento y acción en la sociedad sofisticada. Lectura: Mark Bakman, "Las raíces de nuestra sofisticaciòn".

2. La noción de campo y producción simbólica. Lecturas: Pierre Bourdieu, "Campo intelectual y proyecto creador"

3. El estatus social de los discursos. Lecturas; Hazard Adams, "Philosophy on the literary simbolic" y James Raymond, "Rhetoric, the methodology of humanities"

4. Las reglas de lectura: noticiablidad, focalización, coherencia y significación. Lectura: Peter Rabizowitz, "Before Reading".

5. Retórica de la edición, la dispositio y la elocutio. Lectura: Sam Dragga, Editing: the design of rhetoric

6. Convenciones de la forma editorial. Lecturas: Robert Bringhurst, "La forma sólida del lenguaje" y Ellen Lupton, "The body of the text" y "Period Styles"

7. Políticas de gestión de proyectos. Lectura: Cómo contratar libros.

8. La credibilidad de la lectura. Texto: "Rhetoric of reading"

9. La actio editorial

El seminario asumirá literalmente su identidad al intentar ser un semillero de ideas y problemas para concebir los procesos editoriales como un proceso retórico. Como se ve, la idea es observar los ámbitos de la inventio, la dispositio, la elocutio y la actio editoriales desde la óptica de la intellectio, recordando que cada una de esas partes serán vistas de forma más detallada en cada uno de los módulos siguientes. A través de este seminario sin embargo los alumnos podrán alimentar las ópticas para nutrir sus temas de investigación y al exponer los temas se intentará recuperar además sus experiencias respecto a los temas mismos, buscando corroborar y discutir los principios expuestos. Se evaluará con una disquisición crítica (oral o escrita) de lo aprendido.
o


Lecturas en línea:

Francisco Chico Rico, "Intellectio: notas sobre una sexta operación retórica", disponible en:

http://www.4shared.com/file/121824160/69a53371/Notas_sobre_la_intellectio.html

Francisco Chico Rico, "La Intellectio en la Institutio Oratoria de Quintiliano: Iudicium, Concilium y Partes Artis", disponible en:

http://www.4shared.com/file/122208413/1943e3c4/ChicoRicoFranciscoLantellectioenstitutioOratoriaDeQuintiliano.html

James C. Raymond, "Rhetoric: the methodology of humanities", disponible en:

http://www.4shared.com/file/121823717/21da741e/RaymondRhetoric.html

Mark Backman, "Las raìces de nuestra sofisticaciòn", del libro Sophistication. Rhetoric and the rise of self-consciousness, Ox Bow Press, disponible en:

http://www.4shared.com/file/123852709/427ac204/Las_raices_de_nuestra_sofisticacion.html


Pierre Bourdieu, "Campo Intelectual y Proyecto Creador", disponible en:

http://www.4shared.com/file/121749604/b1a1d9c3/CAMPO_INTELECTUAL_Y_PROYECTO_CREADOR1.html

Pierre Bourdieu, "Sobre el Poder Simbólico", disponible en:

http://www.4shared.com/file/122209624/173296af/SobreElPoderSimbolico.html


James Phelan, Foreword al libro Before Reading, de Peter Rabinowitz, disponible en:

http://www.4shared.com/file/121748336/caf54ea2/Before_Reading1.html

Robert Bringhurst, La forma sólida del lenguaje, tomado de Revista Tipográfica, Buenos Aires, No. 60, mayo de 2oo4. Disponible en:

http://www.4shared.com/file/122987754/e3d9a66e/LaFormaSolidaDelLenguaje.html

Ellen Lupton, "Period Styles", del libro Design Writing Research, disponible en:

http://www.4shared.com/file/121764624/b3d30fc/LuptonPeriodStyles.html

Ellen Lupton, "Body of the Book", del libro Design Writing Research, disponible en:

http://www.4shared.com/file/121767311/4404fab5/LuptonBodyOfTheBook.html